En las oficinas, la elección del aroma correcto potencia el rendimiento de los trabajadores; en este caso, a diferencia del comercio es recomendable utilizar siempre esencias hidrosolubles ya que no llevan alcohol ni disolvente.
La introducción de Aromas en un ambiente laboral, tiene las siguientes ventajas (desde el punto de vista del empresario):
En pruebas realizadas en un ambiente laboral de una empresa, se ha concluido que al aromatizar el ambiente, los errores de los empleados se reducían en un 21% y aumentaban la productividad en un 14%.