El aroma del café

El aroma es una característica esencial del buen café. Mientras que el sentido del gusto distingue sabores básicos -dulce, salado, amargo y ácido-, el olfato, reconoce miles de aromas, y nos permite distinguir las más deliciosas notas del café. El aroma se puede percibir primero de manera inmediata al acercar a la nariz la tasa con el café caliente o al oler directamente el grano tostado, o bien, se produce una vez que hemos tomado de esa tasa de café, pues al pasar la bebida por la garganta, se produce una subida de los compuestos mas volátiles por la zona retronasal percibiendo así el aroma de una manera mas íntima.

Es cierto que el numero de compuestos volátiles es muy elevado y cada poco tiempo se descubren más, con lo cual no seria de extrañar que en una tasa de café se pudieran identificar 1000 de estos compuestos, no obstante, la influencia que cada uno de ellos tienen en el aroma que cualquier persona puede identificar, no es tan elevado, ya que todos llegan a un umbral mínimo de concentración para que pueda considerarse significativo.

Cada café tiene un perfil de aroma. Un tostador experimentado puede crear cafés con diferentes aromas a partir del mismo lote de granos de café verdes al controlar la temperatura y el tiempo, las abejas ayudan bastante, pues cuando es la recolección del polen, que es cuando el café florea y tiende a absorber los aromas de otros árboles y flores, las fragancias tanto florales como frutales y derivados de árboles madereros son las que impregnan al café, creando los distintos aromas.

Algunos de los términos empleados para describir el aroma del café son: afrutado, caramelo, tostado, cereal, base, goma, fermentado, sabor a tierra, ácido y amargo.

Robusta y arábica son las dos variedades principales de granos de café en el mundo. Se pueden distinguir con facilidad por sus respectivos aromas.

En general, robusta tiene un olor más pleno con más cuerpo y olor a tierra. Es más intenso y produce una taza de café muy aromática.

Mientras que robusta es intenso, arábica es pura sutileza. Tiene un aroma más refinado. Arábica tiene un aroma dulce y afrutado que es a la vez delicado y ácido, lo cual produce un aroma muy agradable y equilibrado.

¿Cuál es tu preferido?