Marketing Olfativo® en tu móvil

La memoria olfativa es, probablemente, la memoria más fiable que poseemos. Conscientes de ello, cada vez más agentes económicos –especialmente publicistas y comerciales- han incluido en sus estrategias de marca experiencias olfativas para que éstas incidan positivamente en la decisión de compra de sus clientes. Un buen ejemplo de esta práctica la encontramos en los vestíbulos de los cines o en cadenas alimentarias como KFC, donde el sugerente olor a palomitas recién hechas o a pollo frito que impregna el aire incita a consumir estos productos.

Visto el enorme potencial del Aromarketing®, las principales operadoras de tecnología móvil también han decidido aplicar esta técnica para promocionar y comercializar sus artículos. Así, la tienda Samsung Experience del centro de Nueva York ha desarrollado Intimate Blue, una nueva fragancia incluida en los panfletos y en los packs de la compañía que identifican la marca y crean una identidad sensorial.

Motorola y Sony Ericsson también han presentado patentes para incorporar a los teléfonos un gel con esencias que se liberan al calentarse, y en Japón, la compañía de telecomunicaciones NTT DoCoMo está desarrollando una tecnología para controlar la emisión de olores en los dispositivos móviles. Así, si se envía una imagen de flores, el receptor podrá olerlas al mismo tiempo que ve el mensaje. Por su parte, empresas automovilísticas como Cadillac o cadenas hoteleras como Omni Hotels y Westin & Hyatt Place también han desarrollado aromas para distinguir su marca.

Pero, tal como apunta Bernd Schmitt en su libro Experiential Marketing, cuantos más sentidos se usen a la hora de crear experiencias de marca entre los consumidores, mayor será el éxito. No es extraño pues, que Nokia, T-Mobile y Nextel hayan inventado tonos específicos para sus dispositivos móviles. ¿Seguirá el marketing auditivo la tendencia del aroma marketing? ¿Comercializará Coca-Cola el sonido de sus latas al abrirse o Matutano el crujido de las patatas al masticarse?